El Abuso Sexual

Lo que los obreros transculturales deben saber sobre el abuso sexual

Ronald L. Koteskey

GO International

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Todos desearíamos que no ocurra y evitamos hablar al respecto como si nunca ocurriera. Sin embargo, el hecho es que, como muchos otros niños, los hijos de los obreros transculturales (HT) a veces son abusados ​​sexualmente. En algunos casos, los HT pueden estar en mayor peligro de sufrir abuso sexual (como por ejemplo, ser tocados o tocar a otros inapropiadamente, que se les muestre pornografía, que tengan relaciones sexuales, etc.).

Si los padres están frecuentemente ausentes y dejan a sus hijos a cargo de otros obreros transculturales, diciéndoles que deben respetar y obedecer a los demás adultos como lo harían con sus propios padres, esos niños quedan bajo la autoridad de un mayor espectro de adultos aumentando así la probabilidad de que caigan en manos de un abusador. Si los padres no han tenido una actitud abierta para hablar de la sexualidad sus hijos podrían inocentemente creerle a un abusador a quien conocen bien cuando éste les dice que ciertas actividades abusivas no son malas.

Consideremos a continuación algunos temas como dónde puede ocurrir el abuso sexual, cuáles son algunos signos de abuso sexual y qué podemos hacer para prevenirlo. (Ten en cuenta que estamos hablando del tipo de abuso sexual que involucra a una persona mayor, no de la curiosidad que surge entre los niños de aproximadamente la misma edad por las diferencias sexuales).

¿Puede suceder en casa (incesto)?

Por supuesto que sí. Ocurre con mayor frecuencia en familias que aparentan ser muy unidas. Sin embargo, son demasiado “unidas”; los miembros de la familia están demasiado enredados e involucrados unos con otros. Cuando se descubre el incesto los miembros de la familia generalmente empiezan por negarlo, entran en shock, se horrorizan, se vuelven iracundos, demuestran dolor y finalmente toman alguna acción (o deciden no actuar). Las siguientes características son típicas de las relaciones incestuosas.

  • Diferencias de poder. Los niños están en una posición de menos poder que los perpetradores (padres o hermanos mayores). Al estar en una posición más baja y verse obligados a respetar a las personas mayores, a los niños les resulta muy difícil resistirse a las insinuaciones sexuales.
  • Traición a la confianza. Se supone que la familia debería ser un lugar donde exista seguridad y protección, un lugar donde los niños sean nutridos en todo sentido y desarrollen el potencial con el cual Dios los ha provisto. El abuso sexual dentro de la familia violenta esta función básica de la familia.
  • La culpa. Aunque injusto, es posible que otros miembros de la familia culpen a los niños abusados acusándolos de vestirse o comportarse provocativamente. Los niños pueden terminar culpándose a sí mismos por permitir que ocurra la actividad sexual, por participar en las muestras de afecto y la atención o por disfrutar realmente las sensaciones físicas y la cercanía (si es que lo hicieran).
  • Secreto. Los niños pueden permanecer en silencio por vergüenza, miedo, ignorancia o porque no saben cómo explicar lo que está sucediendo.

 

¿Puede ocurrir con otros obreros transculturales?

Por supuesto que sí. Y cuando ocurre a menudo tiene muchas de las mismas características que el incesto (abuso sexual dentro de una familia). De hecho, muchas organizaciones se refieren a sí mismas como “familias de obreros transculturales” en las que cada niño tiene muchas “tías” y “tíos” que no son parientes consanguíneos, pero con quienes los niños se sienten cercanos y a gusto. Al igual que ocurre en las familias biológicas, estas familias de obreros transculturales que viven juntas en otra cultura pueden involucrarse demasiado unas con otras y terminar siendo disfuncionales, de manera que el abuso sexual puede cobrar víctimas tanto en los niños como en las obreras solteras. Estas relaciones tienen las mismas características que el incesto.

  • Diferencias de poder. En un campo de trabajo determinado se insta a los niños a respetar y obedecer a los otros obreros transculturales al igual que lo hacen con sus padres. Las mujeres solteras también pueden estar bajo la autoridad del perpetrador y sentirse un tanto halagadas de recibir su atención. Esto es especialmente cierto cuando el perpetrador es el líder espiritual y moral del grupo, el que acapara el centro de la atención en muchos de los servicios de adoración.
  • Traición a la confianza. Los niños y las mujeres solteras esperan que la comunidad de obreros transculturales (familia) les brinde protección y cuidado en la cultura anfitriona. El abuso sexual dentro de esa comunidad traiciona tal confianza.
  • La culpa. La comunidad de obreros transculturales (familia) puede culpar al niño o a la mujer soltera por seducir a su colega o líder. Del mismo modo, las víctimas pueden comenzar a culparse a sí mismas.
  • Secreto. El abuso sexual dentro de una familia de obreros transculturales puede permanecer aún más en secreto porque si se hace público traerá vergüenza a los proyectos de los obreros, y por ende, a la obra de Dios.

 

¿Puede suceder en los internados?

Por supuesto que sí. Los casos de tales abusos recibieron una amplia publicidad durante los años 90. Las escuelas e iglesias tuvieron que disculparse públicamente con las víctimas de estos abusos. Nuevamente, se utiliza el modelo familiar con los estudiantes porque viven en casas con otros que son como hermanos o hermanas de su misma edad y las personas a cargo son como sus “padres” de habitación.

  • Diferencias de poder. Los estudiantes deben respetar y obedecer a sus padres sustitutos y amar a sus hermanos sustitutos.
  • Traición a la confianza. La familia escolar debería ser un lugar de protección y cuidado.
  • La culpa. De nuevo, las víctimas pueden culparse a sí mismas o ser culpadas por otros.
  • Secreto. Revelar el abuso traería deshonra a la escuela. Si se trata de una escuela cristiana, revelar el abuso también traería deshonra a la causa de Cristo.

 

¿Puede suceder en la cultura anfitriona?

Una vez más la respuesta es un rotundo “¡Sí!”. En este caso, se trata de abuso proveniente del exterior de la familia por lo que no se considera una traición a la confianza y rara vez se culpa a la víctima, pero el secreto sigue existiendo en el sentido de que a menudo no se habla del asunto.

Una HT adulta contó que una vez, a la edad de 16 años, iba caminando en medio de un bullicioso mercado con una amiga. De repente, un hombre en bicicleta viró en dirección hacia ellas para poder alcanzar y agarrarle a su amiga uno de sus pechos. Las dos siguieron caminando sin detener el paso y su conversación continuó sin interrupciones. Aunque este evento está dolorosamente grabado en su memoria ninguna de las dos volvió a mencionarlo durante 25 años.

Algunas culturas ven a las mujeres como intrínsecamente inferiores a los hombres en casi todos los sentidos, en lugar de considerarlas como portadoras de la imagen de Dios y que deben, por lo tanto, ser respetadas. A veces se les dice a las HT mujeres que ignoren las miradas, los gestos groseros, los toques y pellizcos. Ellas podrían llegar a creer que sus sentimientos de miedo, indignación y humillación son equivocados en lugar de calificar el acto de abuso como lo equivocado. Se espera que ellas lidien con tales cosas como hechos insignificantes, algo a lo que deben acostumbrarse como parte de la adaptación a la cultura.

Los niños y las niñas pueden ser abusados ​​sexualmente. De hecho, algunas culturas habitualmente masturban a los niños para calmarlos y la sodomía puede ocurrir en cualquier cultura.

¿Cuáles son algunos signos de abuso sexual?

Algunos niños que son víctimas de abusos sexuales funcionan con bastante normalidad y no manifiestan ningún síntoma evidente. Otros solo tienen síntomas generales que podrían indicar una variedad de otros problemas relacionados con el crecimiento. La forma más segura de saber si hubo abuso es que las personas lo denuncien.

Algunas condiciones físicas pueden ser señales de abuso sexual. Si un niño tiene hematomas o sangrado en las áreas genitales o anales, cuerpos extraños en la vagina o el recto, dolor o picazón en el área genital, ropa interior manchada o con sangre, secreción dolorosa de orina o dificultad para caminar o sentarse, debería ser examinado por un médico. Es importante no hacer acusaciones de abuso sexual porque cualquiera o todas estas condiciones pueden tener su explicación en otras causas. Una falsa acusación podría destruir la reputación y efectividad de un obrero transcultural.

Algunos comportamientos también pueden indicar abuso sexual. Por ejemplo, los niños que imponen actos sexuales a otros, que hablan mucho sobre la actividad sexual, que participan en juegos sexuales inusuales para niños de su edad, que tienen un conocimiento inusual de las cosas sexuales, que manifiestan comportamientos sexualmente agresivos, que tienen un interés inusual en las cosas sexuales o un miedo inusual a los hombres. Niños con estas características puede haber sido abusados sexualmente. Una vez más, cabe repetir que cualquiera de estas conductas puede tener sus orígenes en otras causas y que no se deben proferir acusaciones sobre la base única de estos comportamientos.

¿Qué podemos hacer?

Aunque los depredadores sexuales siempre estarán entre nosotros hay varias cosas que se pueden hacer para minimizar el daño que podrían causar.

  • Hable sobre el tema (tempranamente, regularmente, de acuerdo a la edad). Enseñe a los niños la diferencia entre un toque bueno, un toque malo y un toque confuso, así como la diferencia entre secretos buenos y secretos malos. Dígales a los niños a dónde pueden acudir si tienen algún problema y déjeles en claro que, pase lo que pase, ninguna actividad sexual con una persona mayor debe mantenerse en secreto. Hágales saber que quizás haya personas, incluso personas en las que ellos confían, que querrán tocarlos de manera inapropiada o tratarán de convencerlos de hacer algo incorrecto como parte de un juego o secreto. Si esto ocurre, los niños deben decir que no y no hacer esa cosa incorrecta.
  • Créale. Si un niño denuncia un abuso dígale que le cree (no importa si el “Tío Juan” parece ser el obrero transcultural más espiritual y amoroso que usted haya conocido). No saque conclusiones precipitadas pero mantenga la calma y escuche. No haga preguntas que lleven al niño a dar la respuesta que usted quiere (Por ejemplo: ¿Te tocó allí?), sino escriba palabra por palabra exactamente lo que el niño dijo y describa el abuso lo antes posible después de hablar con el niño. Afirme los sentimientos del niño (dígale por ejemplo: está bien estar enojado, asustado, etc.) y asegúrele que usted seguirá estando allí presente cuando lo necesite.
  • Repórtalo. Aunque el presunto perpetrador sea un líder espiritual importante en su agencia haga algo. Si su agencia tiene procedimientos establecidos para tomar medidas contra las personas que hacen algo incorrecto, siga esos procedimientos. Si no, tome cualquier medida que pueda según su situación. Piense que sus acciones están dirigidas tanto para prevenir que otros sufran abusos como para detener el abuso del niño involucrado. Los abusadores a menudo repiten la ofensa y deben ser detenidos.

Visite el siguiente sitio web para acceder a otros folletos de esta serie: http://crossculturalworkers.com/